Mostrando entradas con la etiqueta Ampliación de consciencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ampliación de consciencia. Mostrar todas las entradas

lunes, 7 de abril de 2014

Nada ocurre por casualidad... ni por buena o mala suerte...





Todo lo que nos ocurre, todas la experiencias que vivimos ya sean "buenas", "malas" o "neutras" poseen un sentido profundo que tenemos que aprender a encontrar para lograr la felicidad, la armonía y la paz interior. 
Nuestra reacción automática cuando juzgamos un acontecimiento en nuestra vida de "malo" es quejarnos, ponernos en papel de víctima, contar lo desafortunados que somos, dramatizar, decir que mala suerte tenemos y darle vueltas haciéndolo de forma inconsciente más grande y pesado. En cambio, en el caso de experiencias buenas solemos considerar que es gracias a la buena suerte que nos han ocurrido a nosotros. En definitiva, siempre acostumbramos a poner la responsabilidad de lo acontecido fuera de nosotros...
Pues bien, todo lo que vivimos ya sea "positivo", "negativo" o "neutro" tiene su por qué y su para qué, todo tiene un mensaje para nosotros, nada pasa por casualidad. De alguna forma nosotros hemos atraído esas circunstancias a nuestra vida y la razón de ello es aprender, hacernos más conscientes de nosotros mismos. Ese acontecimiento es lo que necesitamos en ese momento para crecer como seres humanos.
Aprender a sacarle la parte "buena" a todo lo que vivimos y sobretodo a lo que consideramos "negativo" debería ser nuestro objetivo. Entonces somos capaces de de trascender lo "malo" y convertilo en algo bueno gracias a que aprendemos de ello. De las experiencias "negativas", si nos enfocamos en sentir lo que nos transmiten, en qué consecuencias nos traen a nuestro día a día, en cómo cambian nuestra realidad, qué aspectos de nosotros están sacando a la luz para poderlos sanar, en definitiva en vivirlas extrayendo su mensaje y aprendizaje y dejándolas ir, podemos obtener grandes beneficios ya que nos muestran aspectos de nuestra personalidad de los que debemos ser conscientes y no lo somos. Si nos permitimos sentirlas y analizarlas en cuanto a qué nos aportan descubrimos creencias limitantes, programaciones y patrones de comportamiento que condicionan y limitan nuestra vida desde nuestro inconsciente. Entonces, simplemente, desde ese reconocimiento, des del momento en que los hacemos conscientes ya no nos entorpecen y los podemos gestionar antes de ceder inconscientemente a sus dictados. Y como arte de magia empezamos a ser mas coherentes con nosotros mismos, y eliminamos aquello que bloqueaba la expresión de nosotros mismos, de nuestra Luz. Y poco a poco empezamos a mostrar lo mejor de nosotros y con ello augmentamos nuestra felicidad.

Si nos decidimos, si mantenemos nuestra intención en aprovechar la sabiduría de la vida avanzamos en nuestro camino hacia nuestro autoconocimiento, y poco a poco vamos ampliando nuestra conciencia y disfrutando de un mayor grado de libertad y felicidad.
Basta de tanto victimismo y cojamos de una vez por todas la responsabilidad de nuestra vida. La "buena o mala suerte" nos la creamos nosotros.

Émer Roures

miércoles, 29 de enero de 2014

Las plantas piensan, hablan y leen tu mente, dicen científicos


Un paso más hacia el conocimiento del reino vegetal, ¿alguien duda todavía que las plantas son seres vivos conscientes e inteligentes?
No pocas veces he notado la llamada de atención de las plantas que tengo en casa..., expresando su necesidad de ser regadas, de ser atendidas o de ser mimadas. Son seres maravillosos que muchas veces tendemos a hacer de menos porque no son como nosotros o como lo que nosotros consideramos seres avanzados... Las plantas poseen una elevada vibración que es capaz de darnos equilibrio y paz. Son seres que siempre están, que nos muestran su amor incondicional y que siempre nos dan lo mejor de sí a través de la expresión de su belleza. ¿Qué hay más consciente que expresar lo mejor de uno mismo, lo que nace de tu sentir más profundo?
Cuánta sobervia queda aun en el hombre porque no es capaz de ver más allá de sus creencias.... Podemos aprender muchísimo de este gran desconocido reino vegetal...:

sábado, 25 de enero de 2014

La Coherencia facilita nuestro bienestar y equilibrio



La coherencia es esa virtud del Ser Humano que nos facilita la integridad con nosotros mismos. Y la integridad con nosotros mismos es fundamental para nuestro bienestar y equilibrio; sin integridad la armonía desaparece.

A día de hoy parece que la coherencia ha desaparecido de nuestra sociedad y por ende de nosotros si nos dejamos arrollar por ella. Todas las estructuras de nuestra sociedad que actúan como pilares de ella sufren de incoherencia; es doloroso reconocerlo pero así es, y hasta nos parece normal y llegamos a creer que no hay forma de cambiar esa realidad. Corremos el riesgo de acostumbrarnos a esa incoherencia, si aun no lo hemos hecho, y poco a poco ir cediendo a ella e integrándola en nosotros, "como todo el mundo actúa así... pues yo también..." y empezamos a desresponsabilizarnos de dirigir nuestra vida hacia lo qué queremos y cómo queremos lograrlo desintegrándonos de nosotros mismos. Además es más fácil porque no tenemos que enfrentarnos a eso que no nos gusta, y al fin y al cabo es más agradable ir en la misma dirección que casi todo le mundo porque así formamos parte del clan, o mejor dicho, del rebaño. ¡Ojo, corremos el riesgo de perdernos a nosotros mismos!

Si atendemos veremos que empezando por los políticos y hasta llegar a la iglesia todos sufren de incoherencia y además lo hacen de forma tan normal y habitual que podemos caer en la trampa de que no pasa nada. Los políticos un día dicen una cosa y al cabo de unos días ya la están matizando, después de un tiempo acaban haciendo una cosa diferente y hasta opuesta a lo que habían dicho inicialmente (eso parece que ya es una norma de ese estamento social). Por su lado la iglesia hace lo mismo, predica unas cosas y ella hace todo lo contrario. Predica el amor, la atención desinteresada al hermano y lo que hace es acumular riquezas, estafar, mentir, ningunear a una parte fundamental de la sociedad (sí, a la mujer), ... En fin que eso que debería ser nuestro pilar espiritual y nos debería ayudar a integrar nuestra alma y espíritu aquí en la Tierra se convierte en todo lo contrario. Ya que no pasa nada, predico una cosa y hago todo lo contrario.  Sin comentarios... La hipocresía se puede apropiar de nosotros si no estamos atentos y somos coherentes con nosotros mismos.

Me temo que sí que pasa y paso mucho si no somos coherentes. Y la coherencia empieza por nosotros mismos. Voy a poner un ejemplo que puede parecer tonto pero que hace que nuestro ser se desarmonice. Puede parecer mentira que una cosa así provoque nuestro desequilibrio pero así es aunque sea leve, pero desequilibrio al fin y al cabo y si lo extrapolamos a cosas más "importantes" pues eso, nuestra paz interior desaparece y nuestro bienestar se ve seriamente perjudicado, lo que conlleva que nuestro estado de salud se vea seriamente comprometido. Por ejemplo, imagínate que vas andando por la calle y te encuentras con una persona con la que hace tiempo que no tienes contacto y que la verdad es que no tienes ningún interés en reemprender ese contacto. Te paras, os saludáis, te interesas por su trabajo, pareja, hijos, etc. La otra persona hace lo mismo y tú mientras tienes ganas de acabar y seguir tu camino... Vais acabando la conversación y tu para ser "simpático, cortés y quedar bien" le dices "oye te llamo un día de estos y quedamos para cenar o lo que sea, ¿te parece bien?". A lo que la otra persona responde "sí, me encantaría". En esta simple e "inocente "frase" aparece la incoherencia. Tú no quieres y no tienes la mínima intención de llamar a esa persona para quedar, pero se lo has dicho. Eso crea un conflicto en tu interior. Tú sientes que no quieres quedar, hasta tienes ganas de seguir rápido tu camino. Tu pensamiento en esta ocasión va en concordancia con tu sentir, ¡pero dices lo contrario! Eso provoca a nivel emocional estrés (eso si das importancia a tu palabra, por qué de lo contrario ya estás desintegrado...). Esa pequeña acción de decir lo contrario de lo que sientes te provoca desintegración con la aparición del estrés. Has dicho una cosa que no quieres ni piensas hacer. Entonces tu mente te juega la mala pasada de pensar: "¿y si me llama la otra persona porque yo no le llamo para quedar, entonces qué hago?, ¡yo no quiero salir con él/ella!". Y ahí aparece la preocupación que alimenta al estado de estrés. Este simple acto te hace perder tu paz interior. Interesante, ¿verdad? Pues ahora reflexiona lo mismo con cosas más relevantes en tu vida y empezarás a darte cuenta de lo importante que es la coherencia contigo mismo.

La coherencia, esa virtud casi desaparecida en nuestra sociedad es vital para nuestra armonía y un buen estado de salud. Te animo a que retomes tu coherencia y te recuerdo que la coherencia siempre empieza por ser coherente con uno mismo, y eso se logra atendiendo a tu sentir más profundo.
¡Qué pases un feliz día y Vida!

Émer Roures
Unitat del Ser

jueves, 23 de enero de 2014

Articulo publicado en The Secret La Revista. Octubre de 2013

Este artículo está en catalán. Si a alguien le apetece leerlo y no entiende el catalán, por favor, que me lo diga a través de un comentario y lo traduzco al castellano.
Muchas gracias,

Enlace al artículo:
http://www.thesecretlarevista.com/ca/1/8361/La_meva_experiencia_e.html


Émer Roures
Unitat del Ser


lunes, 20 de enero de 2014

La Gratitud


La gratitud es una cualidad y una forma de vivir la vida que favorece nuestro bienestar, equilibrio, energía y ganas de experimentar la vida.
Solo hace falta hacer una simple y breve prueba para experimentar la potencia de la gratitud en nosotros. Imagínate que te despiertas por la mañana con el sonido de tu despertador, es un jueves y estás cansado de toda la semana pero aun queda el viernes... Te levantas rápido y solo piensas en ir deprisa, maldices esas zapatillas que se resisten a ser calzadas, ese despertador que no para de sonar, el frío que aun se siente en la casa. Luego de esa primera entrada en el día empiezas a pensar en lo que te depara el día, en el trabajo que dejaste pendiente ayer y que debes entregar por la mañana, en el comentario desafortunado de tu compañero de trabajo, en la comida que tienes comprometida con tu jefe para ganar tiempo en preparar un reunión, en que al llegar a casa cansado del trabajo aun te queda arreglar la persiana, ir a comprar y pensar que hacer para cenar, etc. La consecuencia de estos patrones de comportamiento es muy clara: estrés, preocupación, cansancio, malhumor, bajo nivel de energía, energía pesada, apatía.  ¿Y qué pasa cuando mantienes esos pensamientos y emociones?, pues que atraes más de lo mismo a tu vida, y eso que parece una "tontería" se convierte un una gran losa para tu bienestar y equilibrio. Y poco a poco desciendes a la resignación y a creer que eso es la vida, que eso es lo que toca, y que no puedes hacer nada para cambiar esa situación. Y esperas a que se mejore solo, porque es lo único que puedes hacer. ¿Crees que ese comportamiento, ese tipo de rutina mental y emocional te favorece?, ¿piensas que eso es normal y que no puedes hacer nada para mejorar tu día a día?, ¿crees que no lo puedes cambiar?.
Pues bien tu decides en cada momento qué pensar, qué sentir y qué hacer así que es muy fácil hacer algo para mejorar esa situación. Pero hay una inercia que tienes que vencer para dar el primer paso y iniciar el cambio de esos malos hábitos que afectan negativamente a tu felicidad. ¿Cúal es ese paso?, la GRATITUD. El agradecimiento a las pequeñas cosas de la vida que te ayudan en tu día a día provoca en ti un cambio en tus emociones, y éstas son el gran motor que nos llevan a vivir la vida de una forma u otra. Ahora imagina que al levantarte lo primero que haces es dar la gracias al despertador por ayudarte a despertar a la hora que tu has decido, también agradeces a las zapatillas que calientan tus pies y son tan confortables, al fresco que hace en casa por la mañana que te ayuda a desperezarte. En estas simples acciones estás insertando pensamientos positivos en tu mente y tus emociones automáticamente son positivas, tu estado de ánimo es bueno y te invade una sensación de energía y alegría. Unos simples agradecimientos y tu día cambia. Ahora ya no piensas en ese trabajo pendiente que tienes o al menos con ese estrés o preocupación en que lo hacías antes, no te da tanta pereza la comida con tu jefe y eres capaz de afrontar el día con energías renovadas, alegría y optimismo. Tu estado de resignación, si así lo decides, puede cambiar a un estado de ganas de vivir y experimentar la vida empezando el día con unos simples agradecimientos.
¿Quieres empezar a cambiar tu vida para lograr una vida plena, feliz y armoniosa? Pues prueba a ser agradecido. Tu solo haz la prueba y luego analiza como te sientes y como ha ido el día en comparación con los otros. Al principio cuesta vencer la inercia pero a medida en que vas cogiendo como hábito el ser agradecido más beneficios y mayores cambios vas a lograr. No te pienses que en un día lo lograrás todo, pero si te mantienes firme y utilizas tu voluntad para no caer en los viejos patrones que te aprisionaban tienes el éxito garantizado. Verás que día a día más mejorando tu estado de ánimo y comienzas a ver la vida desde otra perspectiva más enriquecedora y maravillosa. Eres capaz de ver la vida con otros ojos y comienzas a ver las cosas con un enfoque positivo, y el estado de agradecimiento se hace patente durante tido el día. Ese simple cambio genera en nosotros unos pensamientos, emociones, palabras y actos totalmente diferentes y más acordes con la Vida. Nos cargamos de energía positiva, de ganas de vivir el día y de disfrutar de las pequeñas cosas que nos ofrece la vida. Damos más importancia a lo bueno y relativizamos más lo que antes veiámos como negativo. Nuestra actitud poco a poco cambia y con ella la forma de ver y entender lo que nos sucede. Empezamos a disfrutar porque empezamos a hacer consciente en nosotros lo bello de la vida.
La gratitud diluye la energía densa y nos ayuda a conectarnos con nosotros mismos.
¿Te animas a hacer este pequeño-gran cambio en tu vida? Creo que merece la pena y, ¡además no pierdes nada y tienes muchísimo que ganar!
Así que gracias por formar parte de mi vida aunque tan solo sea como lector de este pequeño post. ¡GRACIAS!

Émer Roures
Unitat del Ser

jueves, 16 de enero de 2014

La Responsabilidad...


La Responsabilidad... que palabra tan temida... nadie la quiere... todo el mundo huye ante el temor de ser responsable de algo ante otro o otros. Pero, no nos damos cuenta que la responsabilidad empieza en nosotros mismos, por ser responsables con nosotros mismos. Esa es la verdadera responsabilidad y en la que nos deberíamos centrar para empezar a gobernar las riendas de nuestra vida que muchas veces va a la deriva...

Enlazando con lo escrito en la anterior publicación "El sentir...", una vez nos damos cuenta que a través de conectar con nuestro sentir más profundo y actuando en consecuencia con él podemos alcanzar un mejor bienestar, equilibrio, paz interior y mayor grado de felicidad, no nos queda otra que ser responsables con nosotros mismos. Si hacemos oidos sordos a nuestro sentir y nos dejamos llevar por lo que la sociedad espera de nosotros, por nuestras creencias y programaciones, por nuestros miedos, etc. y llegan a nuestras vidas situaciones, experiencias, cosas "malas" ya no podemos tirar pelotas fuera y creer que la culpa es de otros, que nosotros somos víctimas, ya no puedemos seguir por ese camino porque sabemos que nuestras elecciones nos han llevado hasta esa situación. No nos queda otra que responsabilizarnos, tomar las riendas y solucionarlo atendiendo ahora sí a nuestro sentir.

Somos responsables de nuestras elecciones, ante cualquier situración elegimos sí o sí, queramos aceptarlo o no. Siempre elegimos, aunque esa elección pueda ser inconciente, pero al fin y al cabo la hemos elegido de una forma u otra. Es nuestra responsabilidad elegir de forma consciente y de esta forma aumentar nuestro equilibrio, paz interior, felicidad y bienestar. La responsabilidad nace de la necesidad de mantener la coherencia con nuestra alma y con nuestro espíritu, nace de la sabiduría que nos da la experiencia de atender a nuestro sentir, a conectar con nuestro Yo.

La responsabilidad es una qualidad buenísima que se ha malinterpretado y manipulado a través de las creencias y programaciones de nuestra sociedad. Se nos intenta imponer que nosotros somos los responsables de la felicidad de los demás, del estado de ánimo de los demás, del bienestar de los demás, de ... En fin que somos responsables de lo que les sucede a otros, creemos que la responsabilidad es hacia algo externo a nosotros cuando nadie tiene potestad para interferir en la vida de nadie. Y además nosotros, hasta que tomamos conciencia de ello, creemos que los responsables de nuestra situación son otros. Es ridículo, es una quimera que nos atrapa. La responsabilidad es hacia nosotros mismos, hacia ser fieles con nosotros mismos, con nuestro sentir, con lo que verdaderamente queremos. Esa sí es nuestra responsabilidad y nadie nos puede frenar si mantenemos nuestra voluntad firme en ser  responsables con nosotros mismos. Cuanto más avancemos en este camino más crece nuestro poder para con nosotros mismos, nuestros miedos se reducen, conectamos con nuestros talentos y somos capaces de expresarlos, nuestra autoestima crece... En definitiva cuanto más ejercemos nuestra responsabilidad en nuestra vida mejor es nuestro grado de bienestar, salud, equilibrio, felicidad, armonía, ...

Creo que merece la pena intentarlo, ¿te atreves a responsabilizarte de tu vida?, ¿te atreves a vivir com más armonía? ¡Yo sí!

Émer  Roures
Unitat del Ser

miércoles, 15 de enero de 2014

El sentir...




Cuán difícil resulta permitirnos escuchar nuestros sentimientos, cuán difícil nos resulta reconocerlos y cuán difícil nos resulta expresarlos...
Nuestros sentimientos más profundos expresan quienes somos, muestran nuestra esencia, nuestro yo más elevado y consciente, muestran nuestros planos superiores aquí en esta vida en este maravilloso planeta Tierra.

Los mensajes de nuestro espíritu y de nuestra alma nos llegan en este plano a través del sentir, a través de los pálpitos de nuestro corazón, como comúnmente decimos "ya me lo decía mi corazón"... Pues es cierto, nuestro corazón "habla", habla con la voz de nuestra alma y de nuestro espíritu y sólo tenemos que estar atentos a sus "palabras".  Es muy fácil, todos las escuchamos pero pocas veces actuamos en coherencia con ellas y eso nos lleva al desequilibrio, al sin sentido, a la infelicidad, a negarnos a nosotros mismos, a no valorarnos, a...

Nuestros sentimientos más profundos definen en realidad quienes somos desvestidos de todo disfraz. Actuar en coherencia con nuestros sentimientos es mostrar nuestra verdadera esencia y eso nos genera miedo a ser rechazados. En nuestra cultura nos han educado para seguir una serie de patrones de comportamiento: las cosas que se supone que están bien que hagamos, las cosas que se supone que toca hacer en cada etapa de nuestra vida, etc. Es como si al nacer tubiéramos la vida planificada y lo correcto para no desentonar es seguir esa planificación que puede que desentone completamente con lo que verdaderamente somos. Entonces comenzamos a ocultarnos bajo creencias y programaciones en forma de caretas que lo que nos hacen es ser uno más del rebaño, y poco a poco vamos desconectándonos de nosotros mismos para ser uno más del grupo, uno más del clan y acabamos viviendo una vida que no es la que queríamos. Y cuando intentamos expresarnos según nuestro sentir el grupo rápidamente se encarga de cuestionarnos y  de sembrar la duda y el ridículo en nosotros. Es como si entre todos nos encargásemos de mantener a nuestras esencias ocultas para evitar desentonar y ser aceptados. Y poco a poco, a medida que vamos avanzando en edad, que no en sabiduría, nuestra autoestima cae, nuestra seguridad cae, nuestro equilibrio se altera, nuestros niveles de estrés aumentan y finalmente nuestra salud se resiente. Y en este camino de desconexión con nosotros mismos generamos dependencias en nuestra relaciones ya que como no nos valoramos necesitamos que otros lo hagan por nosotros. Generamos falsas espectativas en los otros y eso nos comporta decepciones, juicios de valor, enfados, preocupaciones, etc. Esperamos que otro nos haga estar bien, culpabilizamos a otros de nuestro malestar, buscamos el remedio a nuestro desequilibrio en el exterior en lugar de buscarlo en nuestro interior a través de la conexión con nuestro espíritu y nuestra alma mediante el sentir... De repente nuestra vida está "del revés" y lo más grave es que no somos capaces de verlo porque estamos tan atrapados por nuestras programaciones y creencias que no somos capaces de recordar que el poder de cambiar está en nosotros, en nuestro interior. Y que si queremos algún cambio en nuestra vida primero lo tenemos que generar en nuestro interior a través del camino del autoconocimiento para empezar a hacer conscientes esas programaciones y creencias que han tomado las riendas de nuestra vida sin que nosotros seamos conscientes.

Hasta que no nos reconozcamos y nos aceptemos tal y como somos no podremos querernos de verdad y hasta que no nos queramos de verdad no podremos gozar de una vida plena, feliz, llena de paz y de salud. Y el camino para lograr esta preciada y querida meta es el camino del autoconocimiento a través de permitirnos escuchar y expresar nuestros verdaderos sentimientos. Es importante que nos arriesguemos a expresar lo que somos para empezar a fluir con la vida de forma consciente y ésta se llene de alegría y felicidad.
¿Te atreves a ser coherente con tus sentimientos?

Émer Roures
Unitat del Ser

martes, 14 de enero de 2014

La aceptación...



Ante cualquier acontecimiento de nuestra vida sólo hay una primera elección que nos lleva a su comprensión, superación y al correspondiente aprendizaje: la ACEPTACIÓN. La aceptación es la primera elección sabia para superar cualquier cosa, situación o experiencia "mala" que nos acontece.
Como expresé en la anterior publicación las experiencias "malas" que nos suceden son grandes regalos que nos proporciona la vida para hacer conscientes aspectos de nosotros mismos que debemos trabajar e integrar. Pero para poder llevar a cabo todo este proceso de comprensión y ampliación de consciencia que nos comporta la integración, el primer paso es la aceptación. Sin la aceptación nos quedamos atrapados en esa experiencia, situación o cosa e inconscientemente la hacemos grande, y con el tiempo puede llegar a convertirse en una gran roca de enormes dimensiones  que bloquea nuestro bienestar, felicidad y salud.
Aceptar lo que nos acontece es una decisión muy sabia que sólo nos puede llevar a integrar en nosotros la sabiduría que encierra dicha experiencia. En cambio, el rechazar y luchar contra esa experiencia nos conduce al abismo del victimismo, de la queja, del estrés, de la pérdida de energía, de la culpabilidad, del juicio, del sin sentido, del bloqueo, etc. Nunca podremos aprovechar una experiencia si luchamos contra ella, nunca. Y creo que si lo hacemos además nos quedamos atrapados en ella sembrando nuevos miedos o agrandando los que ya teníamos en nuestra vida. Y eso nos lleva a un estancamiento y bloqueo de parte de nuestra energía vital actuando en contra de nuestra felicidad y libertad. Así que una reacción automática tan instalada en nosotros como es la no aceptación y la lucha en contra de cosas, experiencias o situaciones que no nos gustan nos lleva a la reducción de nuestro estado de bienestar, paz interior, salud y felicidad.
Hay que tener valor y ejercitar nuestra voluntad y aceptar, y desde ese estado de aceptación comenzar a dar los pasos necesarios para solucionar ese acontecimiento "malo". De este modo podemos integrar en nosotros la sabiduría que encierra dicho acontecimiento y que la vida nos relaga a través de él.
La aceptación es el primer paso para romper el bucle en el que nos encontramos y dar un salto ascendente en el espiral de la Vida.
Tu eliges, ¿aceptas o luchas?.

Émer Roures
Unitat del Ser

sábado, 11 de enero de 2014

La primera flor del 2014...


Es increíble la Naturaleza... La naturaleza sabe aprovechar la abundancia de nuestro planeta. La naturaleza no actúa a través limitaciones como hacemos las personas sino que aprovecha el momento, vive el instante y aprovecha toda la abundancia que recibe. No está sujeta a creencias y programaciones, y si en pleno enero tiene los recursos necesarios para mostrar su máxima expresión de belleza regalando una maravillosa flor así lo hace. No se preocupa en el frío que puede volver a hacerse presente, ni si es el momento más favorable, ni si "hará el ridículo" porque aun no es el momento esperado para mostrar su máximo esplendor...
La naturaleza es una gran Maestra, podemos aprender mucho de ella si así lo decidimos. Por ejemplo a fluir con nuestros sentimientos más profundos, aquellos que nacen de nuestra parte eterna, de nuestra esencia y que si conseguimos expresar habremos logrado un paso de gigante hacia nuestra felicidad y hacia nuestra libertad.
¿Te atreves a mostrarte tal y como eres de verdad, a mostrar tu belleza, a mostrar tu esencia aquí ahora?

¿Por qué no estalla una revolución?

Muy interesante artículo que encierra la clave para caminar hacia una sociedad más sana y consciente.
Todo empieza en nosotros mismos, en nuestro autoconocimiento. Sin eso, no hay nada...
Muy recomendable leerlo detenidamente y hasta el final...
http://gazzettadelapocalipsis.wordpress.com/2014/01/07/por-que-no-estalla-una-revolucion/